Weyes Blood
Entrevistas

Weyes Blood: entrevista presentando ‘The Innocents’

Hablamos con Natalie Mering, exintegrante de Jackie O’Motherfucker. Weyes Blood actúa hoy en Madrid abriendo para Sean Nicholas Savage

L'Alternativa - 23è Festival de Cinema Independent de Barcelona

Tras pasar ayer por Barcelona de la mano de Primavera Sound Weyes Blood actúa hoy en Madrid abriendo para Sean Nicholas Savage. Los dos proyectos comparten gira de presentación, con el canadiense ejerciendo de evidente e cabeza de cartel, si bien la joven de Pensilvania llega con un par de publicaciones de notable interés bajo el brazo. La presentación de Other Death, último disco hasta la fecha de Sean Nicholas Savage, les ha llevado a compartir algunas fechas de manera conjunta, lo que nos trae a esta joven de espíritu californiano pero raíces del Este de visita  con su The Innocents (Mexican Summer, 2014) bajo el brazo. Antigua colaboradora de Ariel Pink, Natalie Mering nos atendió antes de sus conciertos en Barcelona (ayer en La [2] de Apolo,y Madrid (hoy, en Moby Dick, con entradas anticipadas a 17€).

Entrevista: RUBÉN IZQUIERDO
Traducción: ANA MARTÍNEZ

Tenía entendido que eras de Pensilvania, aunque en una entrevista leí que naciste en California. ¿Te consideras de la costa este u oeste?
En realidad me considero de la costa Oeste, en un sentido tradicional. La familia de mi padre y la de  de mi madre vienen de California. En el caso de  mi familia paterna eran de séptima generación, algo bastante insólito para California. De todas formas el este me ha dejado huella, así que el proyecto Weyes Blood es más de la costa este, y lo es más de lo que a nivel personal lo llegaré a ser yo, sobre todo porque el pseudónimo se creó allí y se ha desarrollado allí.

Imagino que el hecho de haber vivido en tantas ciudades como lo has hecho (Portland, Oregon, Baltimore, etc) ha influido en tu manera de crear o componer. ¿Qué impacto han tenido en ti esas ciudades? ¿Crees que ese carácter seminómada marca de algún modo tu música?
Sin duda. La parte nómada de mi vida me ha brindado conocimiento sobre muchas cosas acerca de la vida. Recojo información y experiencias esotéricas de cada sitio en el que pongo un pie, así que creo que cada ciudad tiene su propio marco de influencia. En Portland aprendí muchísimo sobre discos raros y desconocidos, y me empapé de grupos como Smegma, algo así como el padrino y madrino de la escena musical experimental. Y Baltimore es una ciudad muy espiritual, de la que aprendí un montón sobre plantas psicoactivas, hierbas y demás. También aprendí a fabricarme mis propios instrumentos… creo que es una ciudad con una gran conexión para todo tipo de culturas, además de disponer de mucho espíritu DIY.

No sé si será así, pero imagino que el instalarte en Pensilvania con quince años hace de esta ciudad la que más impacto te ha generado. ¿Qué escuchabas de adolescente? 
En Pensilvania trabajé en una tienda de discos bastante tiempo, y escuchaba mucho a Syd Barret. La psicodelia siempre ha sido mi vertiente favorita, y aunque de adolescente estaba metida en la escena hardcore punk ya por entonces me llamaba aquello más introspectivo a nivel de sonido. Me pasé mucho tiempo con Sonic Youth, y con compositores clásicos del siglo XX como Olivier Messaien o Harry Partch. También tonteé un poco con la escena folk más friki. Me gustaba mucho una banda de Nueva Inglaterra llamada Feathers, por ejemplo.

Empecé a escribir música cuando era niña, más o menos cuando empecé a tocar. Para bien o para mal siempre preferí tocar cosas compuestas por mi

¿Y qué te impulsó a componer?
Empecé a escribir música cuando era niña, más o menos cuando empecé a tocar. Para bien o para mal siempre preferí tocar cosas compuestas por mi. Recuerdo que cuando hacía clases de piano de pequeña acababa tocando canciones que componía yo misma, en parte porque no tenía la disciplina suficiente para tocar bien a Beethoven.

En ese período de aprendizaje, ¿hubo algún momento en el que te dijeras: “vale, voy a dedicarme a esto”?
Empecé a ir a muchos conciertos, supongo que eso fue el principio. Los fines de semana cogía el tren a la ciudad y veía conciertos. Una noche fui a ver a Sonic Youth, y me metí en un pogo que me llevó al vacío. Tuve experiencia espiritual. Fue entonces cuando supe que estaba destinada a hacer música y ser parte de ello de alguna manera: tenia la sensación de que era ahí donde la esencia de la humanidad se expresaba de forma más sucinta.

Vienes de una familia de músicos, lo que supongo que pudo condicionar esos orígenes. ¿Qué se escuchaba en tu casa?
Mucho Stevie Wonder y Joni Mitchell, aunque el grupo favorito de mi padre era XTC, lo que era un poco raro. Y bueno, también ambién escuchaba a Weather Report. Mis hermanos mayores escuchaban hip hop y Ween. Lo que teníamos en casa, en general, era un mezcla bastante ecléctica de música.

Tu música siempre ha tenido un componente espiritual, lo que es curioso porque en alguna ocasión has hablado de los problemas que tuviste con tu familia por cuestiones de fe. ¿Marcó aquello la relación con tu familia?
En realidad nunca hubo una ruptura en sí, simplemente dejé de ir a la iglesia con ellos. Puede que fuera difícil, pero nunca me repudiaron por renunciar a la fe católica. Desde aquel momento siempre he mantenido un camino bastante espiritual, descubriendo cosas nuevas e investigando sobre diferentes tradiciones esotéricas. Y creo que sí, que todo ello ha marcado mi música enormemente.

Además de en Weyes Blood muchos te conocen por tu paso por Jackie Motherfucker. ¿Qué recuerdas de aquella etapa?
Buf, era casi un bebe cuando hice el tour europeo con ellos.  Tocábamos “música gratuita” improvisada cada noche, y lo recuerdo como algo muy emocionante. Al empezar con Weyes Blood no quedé demasiado con la banda, pero recuerdo aquella etapa como una época maravillosa para la música experimental.  Había una escena muy potente en aquel momento, y fueras donde fueras tenías una especie de entendimiento secreto. Sentías que formas parte de algo expresivamente revolucionario y que estaba en nuestras manos, porque la mayoría de artistas editábamos nuestros trabajos de manera autogestionada en cd o cassette. Aunque con el tiempo aquella escena acabó saturándose creo que es muy bonito verlo de lejos. Vivirlo fue genial, fue la culminación a mi período formativo.

Hablando ya de Weyes Blood, creo que asumiste todo el proceso de grabación en The Outside Room, lo que supongo que te ayudaría a crecer musicalmente. ¿Con qué te quedas de aquel proceso autoeditado
Me quedo con todo. A cada paso voy aprendiendo, y cuando creo algo trato de que nada quede atrás.

El hecho de grabar The Outisde Room en casa, ¿fue un obstáculo para moverlo? ¿Cómo recuerdas tus primeros contactos con los medios digitales?
No lo recuerdo como un gran obstáculo. De hecho una discografia lo editó en vinilo, y le estoy muy agradecida por ello. Mi relación con la música era diferente por entonces, y no pretendía formar parte de ningún tipo de escena de música indie, o aparecer en prensa “seria”. Me estaba desarrollando y tomándome mi tiempo para explorar los pasos que quería seguir.

Supongo que el salto cualitativo que se da a nivel de producción en The Innocents  se acercó al sonido que buscabas. ¿Qué recuerdas del proceso de grabación? ¿Variaste algo en el proceso creativo por el hecho de disponer de más recursos?
Pues si te soy sincera creo que en realidad, más que acercarme, me alejó. Trabajar con otra gente diluyó mi proceso creativo, y ahora trato de ser muy selectiva con la gente con la que trabajo.

Creo que tus letras suelen tener un componente autobiográfico importante. ¿Hasta qué punto tus canciones son terapéuticas para ti?
Son muy terapéuticas. Es la manera con la que lidio con el peso de la existencia.

Editas con un sello que nos gusta mucho, Mexican Summer. ¿Qué relación previa tenías con ellos antes de sacar el disco?
No tenía ninguna relación previa, Shane Butler, un buen amigo del grupo Quilt, les enseñó unas demos mías y les gustaron.

Compartes gira con Sean Nicholas Savage. ¿Os conocíais antes de empezar esta gira?
¡Sí que nos conocíamos! Y tenemos amigos comunes en Estados Unidos y Canadá. Siempre me ha encantado su música.

Él está muy vinculado a cierta escena canadiense y a grupos como TOPS o Nite Jewel. ¿Con qué proyectos te sientes especialmente próxima?
Me gusta mucho Mac Demarco, como a todo el mundo. ¿No?

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