L'Alternativa - 23è Festival de Cinema Independent de Barcelona
Músicas Nórdicas

Una joya en siete actos

Olafur

Hace un par de semanas fijábamos nuestro punto de mira en Islandia a propósito del regreso al directo de Sigur Ros, una de las noticias más esperadas del panorama musical. La actualidad vuelve a llevarnos al estado islandés para hablar de la próxima visita de Ólafur Arnalds  que nos visitará el próximo mes de marzo para presentar su último trabajo, el EP Living Room Songs, presentado a través de siete vídeos caseros filmados en su propia casa. Por RUBÉN IZQUIERDO

No deja de sorprender la capacidad de los islandeses para facturar proyectos tan personales como el del propio Arnalds, Jonsi -ya sea con Sigur Ros o en otras variantes- o Sindri Mar Sigfússon. Todos ellos se caracterizan por disponer de un sello deliberadamente personal e innegociable, en el caso de Arnalds una casi música balsámica con un elevado componente onírico, que en su nuevo trabajo se deja sentir ya en Fyrsta, primera de las piezas que presenta con Living Room Songs. En la presentación del nuevo disco en su página web, Arnalds aludía al título (Primero, en islandés) al evocar que se llama así tanto por ser la encargada de abrir el álbum como por haber roto el silencio creativo que le acompañaba en Los Ángeles gracias a esta introducción pianística.

Ólafur Arnalds (Mosfellsbaer, 1966) lleva ya varios años en el negocio musical como compositor y productor, siempre mezclando cuerdas y pianos con componentes electrónicos hasta alcanzar el toque Arnalds, muy diferente al de su primer rol como músico ejerciendo de batería para formaciones hardcore como Fighting Shit o Celestine. De aquel pasado hardcore poco queda en la segunda pieza instrumental que nos ofrece en su último EP. Near light aporta toques electrónicos gracias al uso de sintetizadores, y fue grabado aprovechando la visita de su madre y su hermana a su domicilio, convertido tal y como ha quedado dicho, en un estudio eventual.

Después de colaborar en otros proyectos a mediados de la década pasada, es en 2007 cuando lanza su ópera prima en solitario. Eulogy For Evolution fue un trabajo muy celebrado, por inesperado, y realizó las veces de preludio del EP Variations of Static, que presentaría un año después antes de marcharse de gira con Sigur Ros, con un icónico concierto de presentación en el The Barbican Hall de Londres en donde el peso de lo instrumental tomó un protagonismo de primer orden, protagonismo similar al encontrado en su tercer single. Film credits es de hecho una variante de uno de los tracks presentados en la banda sonora que preparó para el film Another Happy Day.

La peculiar capacidad de Arnalds para hacer de  cada lanzamiento un acontecimiento por sí mismo tuvo su punto álgido en 2009, cuando presentó Found Songs de una manera muy especial. Del 13 al 20 de abril, Arnalds fue lanzando en la red un tema por día, hasta completar los siete que compusieron aquel álbum presentado en la web foundsongs.erasedtapes.com, una estrategia mimética a la que ha utilizado ahora, y de la que han surgido obras como Tomorrow song’s, cuarta pieza del nuevo EP, una pequeña genialidad sonora concebida en Berlín.

Al gran éxito conseguido con aquella peculiar presentación le sucedería el que sigue siendo hasta la fecha su mejor trabajo, aquella pequeña joya que fue ... And They Have Escaped The Weight Of Darkness que presentó en 2010 y con el que alcanzó los picos más altos de una discografia inusualmente productiva, que suma a su talento como compositor y productor un alma onírica orquestada gracias a las aportaciones realizadas por la música de piano, violín o chelo a las que funde con precisión de artesano con elementos más cercanos a la electrónica, algo de lo que huye de manera intencionada en Ágúst, corte al que pensó en un primer momento aderezar con ese componente electrónico finalmente descartado en su concepción final

Repitiendo el modelo de 2009
Como ya hemos dicho, para Living Room Songs, Arnalds apostó por realizar una presentación similar a la que efectuó con Found Songs, esta vez acompañando cada una de las canciones con vídeos y pequeños textos introductorios que hacían las veces de presentación. Lag fyrir ömmu (Canción para mi abuela), puede que el track más personal de todo el EP,  cumple en este sentido todos los preceptos buscados por Arnalds al establecer un clima del todo intimista del que sale vencedor gracias a un solo de piano, reforzado en el rush final del tema con el resto de instrumentalización que le acompaña a lo largo del disco.

El resultado, un nuevo festín de los sonidos, la exaltación de la música como elemento poético y onírico para (re)confirmar a Arnalds en la vanguardia de músicos capaces de fundir lo moderno y lo clásico, lo instrumental y lo electrónico, poesía sonora con los mismos y lejanos ecos (casi) gélidos de Sigur Ros, aunque con el toque Arnalds que aludíamos al principio, ese que nos al estado en el que la melancolía y la languidez amenazan en convertirse en gélido  hielo islandés antes de explosionar en el magma de sensaciones de sensaciones que desprende en cada nueva escucha. Arnalds cerró la serie de presentaciones con público, una bonita forma de escenificar las jornadas de “puertas abiertas” a su casa que llevó a cabo durante toda aquella semana abriéndonos la guarida desde la que concibió y preparó un trabajo que tiene en The place is a shelter un delicioso punto de despedida.

Ólafur Arnalds toca el próximo 11 de marzo en la Sala Apolo de Barcelona y el 12 en el Teatro Larra de Madrid.

 

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