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Entrevistas

Sad13: una conversación sobre ‘Say Yes’ (reflexiones sobre el consentimiento sexual)

L'Alternativa - 23è Festival de Cinema Independent de Barcelona

Sad 13 saca su nuevo single de electro-pop “Get a Yes” que prueba que, a pesar de una aparente saturación, hay mucho que aprender del sexo en la música pop. La cultura pop, puede tener una reputación frívola, pero tiene el potencial de ser un altavoz sin igual por su gran universalidad. Sad13, el proyecto en solitario de Sadie Dupuis, de Speedy Ortiz, demuestra el poder de los acordes de sintetizador pegadizos y de unas letras bien estructuradas, como herramientas para llenar el vacío de una, muy necesaria, positividad sexual.

Dentro de la música pop es común recibir información sobre sexo, codificada y conflictiva; muchas veces, sustrayendo peligrosamente a las mujeres el poder sobre su propia sexualidad. “Get a Yes” es un curso intensivo sobre cómo dialogar abiertamente con tu pareja, para asegurar que el sexo siga siendo algo divertido, seguro y consensuado, para todas las partes involucradas. La voz infecciosa de Sadie, canta cosas como “I say ‘yes’ to the dress when I put it on, I say ‘yes’ if I want you to take it off… if you want to, you’ve got to get a ‘yes.’” (digo “sí” al vestido cuando me lo pongo, digo “sí” si quiero que me lo quites… si quieres, tienes que conseguir un “sí”’.

Get a Yes” es un single vibrante que te hará cantar y bailar sin siquiera darte cuenta. Pero lo más sorprendente es el uso que Sadie hace de la cultura pop, como una herramienta paliativa y para paliar y entender mejor conversaciones esenciales, pero muy frecuentemente ignoradas –específicamente aquellas sobre el  consentimiento sexual de tu(s) parejas(s) sexuales.

Get a Yes” está tomada del album debut de Sad13 Slugger, que saldrá con Carpark Record el 11 de Noviembre de 2016. Estamos  ansiosxs de escuchar que más nos traerá esta artista de múltiples talentos: instrumentista, cantante y productora.

Y mientras esperamos, Shook Down Underzine ha tenido la oportunidad de hablar con Sadie Dupris sobre su nuevo single y su notable sabiduría sobre sexo y justicia social

ENTREVISTA: SHAINA MACHLUS | TRADUCCIÓN: ANA MARTÍNEZ | FOTOGRAFÍA: CHAD KAMENSHINE

¡Hola Sadie! Gracias por encontrarte con nosotros. Tu última canción es “Get a Yes” y es sobre consentimiento sexual, ¿no es así?
Síp!

¿Qué significa para ti el consentimiento sexual en general y como mujer?
El consentimiento es importante para las personas de cualquier género. Tener conversaciones sobre lo que es cómodo y divertido para ti y tu pareja, así como lo que está fuera de los límites, es una parte integral del sexo. E ir contrastado con tu compñerx a  lo largo del juego es la mejor manera de asegurarse que todo el mundo está feliz y a gusto. Los niños y niñas socializan de manera diferente –a veces, por el género, pero no sólo por esta razón–  no todo el mundo está igual de agusto explicando sus límites en relación con el sexo, o pidiendo aquello que necesitan para sentirse bien. Así que, dialogar sobre consentimiento es una forma de igualar estos desequilibrios –es un imperativo ético para la seguridad emocional y física de tu(s) pareja(s), y también puede ser divertido y excitante.

¿Por que el consentimiento sexual es tan importante? ¿Y porque decidiste escribir una canción sobre ello?
La música pop muy a menudo glorifica conexiones sexuales basadas en el silencio –conectar con alguien e intuir que quieren estar contigo, basándose en qué apariencia tienen o en su lenguaje corporal. En la práctica, este tipo de comportamiento basado en la presunción, es realmente peligroso. Hay una línea muy fina entre decir “Sé que lo quieres” en una canción de pop y las justificaciones reales que la gente usa en la violación. Vivimos en un mundo en que el 20% de las mujeres estadounidenses han sufrido abuso sexual. Si las conversaciones en torno al consentimiento estuvieran en la raíz, no solo de nuestros sistemas educativos, sino también del arte mainstream, creo que las estadísticas no serían tan altas y terribles. Los humanos son extremadamente comunicativos –ahora más que nunca, en la era en la que tantxs de nosotrxs mantenemos varias cuentas en redes sociales– y parece raro que ese flujo de comunicación se detenga en nuestros momentos de mayor intimidad. Así que, quería escribir una canción que celebrase el diálogo y la voluntad en el sexo.

¿El consentimiento es sexy? ¿Porqué?
Claro…Yo creo que hablar de sexo y establecer barreras sexuales puede ser muy anticipativo, y tan divertido como cualquier otro aspecto del sexo.

¿Qué acción esperas que surja de escuchar esta canción?
Que dialoguen con sus parejas desde la empatía y la excitación, sentirse comodxs expresando sus propios deseos y necesidades en sus tentativas románticas.

Creo que el trabajo de una artista está destinado a explorar las tensiones y esfuerzos que experimentan y observan. El feminismo es intrínseco a mi experiencia, porque la igualdad financiera y social, para todos los géneros, no es una realidad aún

¿Sientes que, como música, tienes la responsabilidad de incorporar la justicia social y el feminismo en tu arte? ¿Porqué?
Creo que el trabajo de una artista está destinado a explorar las tensiones y esfuerzos que experimentan y observan. El feminismo es intrínseco a mi experiencia, porque la igualdad financiera y social, para todos los géneros, no es una realidad aún. Con el año electoral, Estados Unidos ha estado cultivando un clima político volátil, plagado de racismo, clasismo, sexismo y corporativismo que crece a costa de la calidad de vida humana. Por no mencionar las cada vez peores catástrofes naturales. Así que, a pesar de que no creo que sea obligatorio que el arte sea político, creo que un artista que no tiene nada que decir del mundo en el que vive no es el tipo de artista al que yo me siento inclinada a apoyar o disfrutar, personalmente. Pero, repito, me encantan las canciones de amor, aunque puede que el amor esté conectado a un ethos de salvación del mundo.

¿Crees que hay cada vez más músicos que están incorporando mensajes de feminismo y antirracismo en su música? ¿Por qué es esto importante?
Completamente. La mayoría de mis discos favoritos de los últimos cinco años tenían relación con la justicia social de alguna forma. Desde pequeñísimas bandas de punk a artistas de un enorme exito comercial: Kendrick, Beyoncé, Downtown Boys, Xenia Rubinos, Chance the Rapper, Priest… No veo como la música protesta podría ser dañina– aunque no sea superacadémica, está introduciendo a la gente a conceptos políticos vitales con los que de otra manera pudieran no encontrarse. ¡Qué Beyoncé se pusiera frente la señal FEMINISMO, fue enorme!

¿Eres feminista? ¿Algunas veces esta palabra recibe una carga negativa, sabes porqué?
Recibe esa connotación negativa porque la sociedad ha pasado mucho tiempo estructurada de una forma tal que ha tratado a las mujeres como inferiores. Y a la agente le molesta que que el valor intelectual y el carácter emocional, no estén intrínsecamente atados a la identidad de género de esa persona.

¿Cómo fue tu educación sexual? ¿Te preparó para el mundo real?
Tengo suerte de que mi instituto no basara su educación solo en la abstinencia. Pero la educación sexual era solo una pequeña parte del todo un curso sobre salud. Diría que la mayoría de lo que aprendimos era sólo fisiológico: éstas son las clases de ETS que puedes coger, éstas son las hormonas que puedes tener corriendo por tu cuerpo, etc. No fue una gran preparación para cuando fui sexualmente activa. Sería increíble si la educación sexual se enfocase en los aspectos interactivos del sexo, y si se preparase  socialmente a las  chicas para que ellas mismas hicieran de su placer algo esencial para sus parejas. No me puedo imaginar que las estadísticas de abuso sexual no bajasen si enseñásemos diferente a los niños y niñas. Pero por desgracia, la educación sexual sólo es obligatoria en la mitad de Estados Unidos. Nos queda muchísimo camino por recorrer.

¿Tienes intención de seguir haciendo música con mensaje? ¿Ser una música con mensaje es satisfactorio para ti?
Supongo, sólo escribo sobre las cosas que me importan, o que me motivan a escribir. A menudo es tristeza, ya sea interna o algo más exterior a mi. Así que no me siento atrapada por las cosas que me mueven, aunque pueda sentirme triste por el estado tan confuso y a menudo terrorífico en que está nuestro mundo.

¿Cómo ha sido la reacción a esta canción? ¿Te ha sorprendido?
¡Muy positiva! Creo que la mayoría de gente –yo incluida– nos sorprendemos de que en el largo legado de canciones que hablan sobre sexo de manera explícita, en la música popular, no haya habido tantas sobre consentimiento.

¿En qué se ha diferenciado esta nueva aventura musical de la de Speedy Ortiz?
Bueno, soy la única que toca instrumentos en Sad13, eso es distinto. Me he grabado y producido a mi misma. Y tiene una tendencia más pop que lo que hacemos en Speedy.

Por último, has sido música prácticamente toda tu vida, ¿tiene algunas palabras poéticas sobre la relación entre música y sexualidad?
Si alguien me dice que le gusta el grupo Chavez, probablemente querré salir con ellos.


———- TEXTO ORIGINAL EN INGLÉS ———

Sad13 debuts the new electro-pop single “Get a Yes” which proves that despite apparent saturation, there is much to learn about sex in pop music. Pop culture may have a frivolous reputation, but it has the potential to be a unique loudspeaker because of its utter universality. Sad13, the solo project of Sadie Dupuis of Speedy Ortiz, demonstrates the power of catchy synth chords and well-versed lyrics as a tool for filling a void of much needed sexual positivity.

Within pop music it’s standard to receive information about sex that is coded and conflicting; many times dangerously removing power from women over their own sexuality. “Get a Yes” is a crash-course on open dialoguing with one’s partner to ensure sex remains fun, safe, and consensual to all parties involved. Sadie’s infectious voice rings out lyrics like, “I say ‘yes’ to the dress when I put it on, I say ‘yes’ if I want you to take it off… if you want to, you’ve got to get a ‘yes.’” 

“Get a Yes” is a vibrant single that will have you singing and bopping along without realizing. But more impressive is Sadie’s use of pop culture as a means to ease and better understand too often ignored but essential conversations– specifically on getting sexual consent from your sexual partner(s).

“Get A Yes” is taken from Sad13’s debut album Slugger, which is slaited to come out on Carpark Records on November 11th, 2016. We’re all anxious to hear what’s next from this multi-talented instrumentalist, singer, and producer.

And while we’re waiting, Shook Down Underzine had the opportunity to chat with Sadie Dupris about her new single and her remarkable wisdom on sex and social justice.

Hi Sadie! Thanks for joining us. So, your newest song is “Get a Yes” and it’s about sexual consent, correct?
Yep!

What does sexual consent mean to you in general and as a woman?
Consent is important for people of all genders. Having a conversation about what’s comfortable and fun for your partner, as well as what’s off limits, is an integral part of sex. And checking in with your partner throughout play is the best way to ensure that everyone is feeling happy and comfortable. Because children are socialized differently–sometimes because of gender, but not only for this reason–not everyone is equally comfortable explicitly stating their sexual boundaries, or asking for the things they need to feel good. So dialoguing about consent is a way of equalizing these imbalances–it’s an ethical imperative for the emotional and physical safety of your partner(s), and it can also be fun and exciting.

Why is sexual consent so important? And why did you choose to write a song about consent?
Pop music very often glorifies sexual connections that are based around silence–connecting with someone and intuiting that they want to be with you based on how they look, or their body language. In practice, this kind of presumptive behavior is really dangerous. What a thin line between saying “I know you want it” in a pop song and the actual justifications people use for rape. We live in a world in which 20% of American women have experienced sexual assault. If conversations about consent were hardwired into not only our education systems, but also our mainstream art, I don’t think we would see such high and upsetting statistics. Humans are extremely communicative–more so than ever in an era in which so many of us maintain several social media accounts–and it seems strange that that stream of communication should stop in our moments of greatest intimacy. So I wanted to write a song celebrating agency and dialogue in sex.

Is consent sexy? Why?
Sure… I think talking about sex and negotiating sexual boundaries can be really anticipatory, and as much fun as any other aspect of sex.

What is an action you hope comes from listening to this song?
To dialogue with their partners out of empathy and excitement, to feel comfortable expressing their own wants and needs in their romantic endeavors.

Do you feel, as a musician, that you have a responsibility to incorporate social justice and feminism into your art? Why?
I think an artist’s work is bound to explore the tensions and struggles they experience and observe. Feminism is intrinsic to my experience, because financial and social equality for all genders is not yet a reality. With the election year, America has been fostering a volatile political climate rife with racism, classism, sexism, and corporatism that thrives at the expense of human quality of life. Not to mention our ever-worsening environmental catastrophes. So while I don’t think it is compulsory for art to reflect politics, I do think that an artist that has nothing to say about the world in which they live is not really the kind of artist I’m inclined to support or enjoy, personally. Then again, I really like love songs, but maybe love is connected to an ethos of fixing the world.

Do you think more and more pop musicians are incorporating messages like feminism and anti-racism into their music? Why is this important or harmful?
Totally. Most of my favorite records in the past few years have addressed social justice in some capacity, from tiny punk bands to huge commercially successful artists–Kendrick, Beyoncé, Downtown Boys, Xenia Rubinos, Chance the Rapper, Priests all spring to mind. I don’t see how protest music could be harmful–even if it’s not hyper-academic, it’s still introducing people to vital political concepts they might not otherwise have come across. Beyoncé in front of the FEMINISM sign was huge!

Are you a feminist? Sometimes this word gets a bad rap, do you know why?
It gets a bad rap because society has spent a long time structured in such a way as to treat women as inferior. And people are bothered by the reality that a person’s intellectual worth and emotional character are not tied intrinsically to that person’s gender identity.

What was your sexual education like when you were growing up? Did it prepare you for the real world?
I’m lucky that my high school was not abstinence-only education, but sex ed was only a small portion of an overall required health course. I’d say the majority of what we learned was physiological–here are what kinds of STDs you might get, here are what kinds of hormones you might have coursing through your body, etc. It wasn’t much of a preparation for when I did become sexually active. It would be incredible if sex education focused on the interactive aspects of sex–and if girls were socialized to make their own pleasure paramount to their partners. I can’t imagine sexual assault statistics wouldn’t decrease if we taught children differently. Sadly, sex education is only mandated in about half of the United States. We have a pretty long way to go.

Do you plan to keep making music with a message?  Is being a musician with a message in any way stifling?
I guess I just write about the things that matter to me, or that move me to write. Often that’s sadness, whether it’s internal or more outward-looking. So I don’t feel stifled by the things that move me, even if I might feel very sad that our world is in such a confusing and often terrifying state.

What’s been the reaction to this song? Were your surprised?
Really positive! I think most people–including me–are surprised that for popular music’s long legacy of explicitly discussing sex, we haven’t had so many consent-oriented songs.

How has this musical venture differed from that of Speedy Ortiz?
Well, I’m the only person playing the instruments in Sad13, so that’s different. I recorded and produced it myself. And it’s more pop-leaning than the stuff we do in Speedy.

And finally, you’ve been a musician for practically your whole life, any poetic last words on the relationship between music and sexuality?
If someone tells me they like the band Chavez I probably want to date them.

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