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El regreso de Megafaun a Caprichos de Apolo

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Megafaun vuelve a Caprichos de Apolo. Lo hace dos años después de su adorable carta de presentación en la misma sala, con nuevo disco bajo el brazo y con la vitola de formar parte de la avanzadilla de grupos folk que pueblan en la actualidad el mercado indie norteamericano. Su regreso a La [2] de Apolo, cambiando a las Me & The Bees por Petit como teloneros, servirá para disfrutar del directo de su último trabajo de estudio y para seguir comprobando el grado de maduración de una banda sin cuyo preludio hoy no comprenderíamos. Por RUBÉN IZQUIERDO

  • Megafaun saltó a la fama después de que Justin Vernon, antiguo miembro de la banda previa que les dio paso, fundase Bon Iver
  • Desde entonces han publicado tres álbumes. Con el último se han lanzado hacia la confirmación de su propuesta
  • El grupo colaboró recientemente con Vernon en la grabación del proyecto ideado para Fight The Big Bull

Hablamos de los preludios, los inicios, por la importancia de los mismos. Antes de ser Megafaun, Megafaun fue DeYarmond Edison, una pequeña joya folk en la que un tal Justin Vernon acompañaba a los actuales miembros de Megafaun en una banda que destilaba aromas de grandeza aún sin salir de los circuitos más independientes del folk made in USA. Pero Vernon dejó Raleigh (Carolina del Norte) en busca de un nuevo inicio en Wisconsin, y de las cenizas de aquel proyecto primigenio se consolidaron dos de los grupos de mayor personalidad de los últimos años. De un lado, nuestros protagonistas de hoy. Del otro, Bon Iver, el proyecto más personal de Vernon con el que el autor de Forever, Emma, situó su carrera en otro nivel artístico.

Pese a no alcanzar los niveles de Bon Iver, a los otros supervivientes de DeYarmong Eison no les ha ido mal. Los tres decidieron mantenerse unidos tras el adiós de Vernon, y así fue como iniciaron su carrera profesional en 2006 ya como Megafaun. Phil Cook, Brad Cooky Joe Westerlund han permanecido juntos desde entonces, facturando tres discos de estudio y protagonizando un sinfín de directos que han servido para terminar de consolidar una propuesta que se va ya a los seis años de bagaje en común.

El concierto del próximo día 21 servirá para presentar el disco homónimo que presentaron el pasado mes de septiembre, una anomalía intencionada -titular al disco con el nombre del grupo en el tercer álbum de estudio es una decisión cuanto menos poco frecuente- que confirma que el grupo va acercándose a lo que quiso ser desde su inicio y con el que entroncan su música con Fleet Foxes y demás defensores del folk pastoral -en su caso con los matices aportados por la psicodelia- frente a otras propuestas más comerciales. La decisión de bautizar al disco con el nombre del grupo fue sencilla, según han explicado en varias entrevistas: su tercer trabajo resume tan bien la esencia del grupo, sintetiza con tanto detalle todo aquello que quieren explicar con su música, que titularlo así fue un acto reflejo, una decisión lógica y coherente que les ha ayudado a desnudar un poco más su alma en un trabajo donde la improvisación de algunas piezas funde el hielo del folk pastoral con el que vertebran el resto del disco, contribuyendo así a la consolidación de un trabajo que emana sencillez y honestidad desde su misma portada.

Megafaun, el disco, recoge la esencia de la banda y eleva un escalón sus pretensiones con temas como Get right o Post/Script. El trío de Carolina del Norte confirma así las buenas intenciones mostradas en sus tres trabajos previos, y facturan con cortes como You are the light, un cruce no tan imposible entre unos iniciáticos Wilco y el citado sexteto de Seattle. El resultado es una deliciosa fusión entre el folk de corte más tradicional y la experimentación psicodélica -el uso del banjo es simplemente antológico- que alcanza en el nuevo disco momentos de gran calidad hacieno de Real slow una notoria carta e presentación.

Con producción de BJ Burton, el disco  juega a trufar su disco con pequeñas variaciones que ayudan a esquivar la etiqueta fácil, y aunque el folk puro y duro encuentra su sitio en temas como  Resurrection o Everything, la mano de Burton es alargada en temas como la Kill the horns, acústica y emotiva, o en Serene return, prueba del lado más experimental de un grupo en continuo crecimiento que parece ir alcanzando las metas planteadas desde sus inicios.

El prestigio asumido por Megafaun en los últimos años ha llegado a través de la constancia, de la defensa en directo de un folk que sabe combinar bien el legado de los clásicos con las tendencias más actuales y de la entente entre sus tres componentes, tres zorros viejos en esto del folk que han asumido con naturalidad la llegada de la popularidad justo después de la subida al Olimpo de su antiguo socio musical.

Proyectos de futuro: la eclosión del Sur
Interrogados repetidamente sobre sus planes de futuro, siempre con el anhelo por parte del que pregunta de saber si sería posible una nueva reunión con Vernon, los miembros de Megafaun han explicado en varios ocasiones su implicación con el proyecto liderado por Fight The Big Bull, en el que se integran la práctica totalidad de grupos folk del sur de los Estados Unidos y en el que tanto Justin Vernon como Megafaun participaron en una de sus actividades más celebradas, la llevada a cabo en el Sound of The South. En el caso de Megafaun, participaron en el mismo junto con el propio Vernon y Sharon Van Etten.

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