Encuentros

Las Bistecs: París – Torremolimos (como una película de autor)

A pocos días de su concierto en Barcelona Las Bistecs nos reciben para charlar sobre el feísmo ilustrado y la evolución de Oferta, su disco de debut

Cuando El Segell del Primavera anunció de una tacada las nuevas bandas incorporadas a su escudería hace unas semanas seguramente hubo quien se sorprendió con la inclusión de Las Bistecs. El proyecto se había movido hasta la fecha siempre bajo su propia estructura, impulsado por su buena acogida en la red y por un poder de convocatoria fuera de toda duda, dentro del escenario y fuera de él. Esa capacidad para generar empatía con quien comulga con su discurso fue el que les llevó a superar amplísimamente el crowdfunding con el que financiaron Oferta, recaudando más del 300% de lo solicitado para impulsar su lanzamiento.

Como ellas mismas nos cuentan en esta entrevista, entrar en un sello tuvo más que ver con la necesidad de poder gestionar lo externo al proyecto que en lo de impulsarse más allá del circuito que poco a poco han ido conquistando a golpe de empatía, trazando conexiones como la de París – Torremolinos, una de las minigiras incluidas en el bendito caos generado de la explosion de HDA. “Sentimos que hemos conectado”, me repiten un par de veces a lo largo de la entrevista, una conexión bidireccional –“los haters también están ahí-“ que alberga un discurso potencial más allá de la broma, calibrado entre los estudios de ambas –Carla estudiaba Cine y Alba Bellas Artes- y movido con natural en un espacio, el digital, que les ha servido de lanzadera para ese electro-disgusting del que hacen bandera.

A principios de semana nos atendieron en una tranquila terraza de Barcelona, donde recibimos la visita de algún que otro perro ladrador. Las Bistecs tocarán en la Sala Apolo de Barcelona y puedes encontrar más sobre su gira aquí.

TEXTO: R. IZQUIERDO | FOTOGRAFÍAS: EL SEGELL DEL PRIMAVERA

Empecemos por el final, si eso. ¿Cómo llegáis a El Segell?
Carla: Primero hicimos el crowdfunding, todo se dio de manera muy orgánica
Alba: En realidad fue algo no buscado. Nos encontramos con que estaban saliendo muchas cosas y que se nos acumulaba la faena. Y como que, aunque no lo parezca, tenemos una vida paralela al margen de Las Bistecs, estábamos en un punto de ver como lo gestionábamos todo. Después de la actuación del año pasado en Apolo una persona nos comentó que contactáramos con ellos, hizo una gestión previa y al poco tuvimos una reunión. Y nació el amor.
Carla: Realmente sí que había llegado un momento en el que, gestionándolo todo nosotras, no dábamos abasto. Entre Excels, teléfonos y correos… se estaba haciendo más grande la parte de gestiones que la de conciertos y artística, y sí que queríamos que alguien nos ayudase a eso, a mejorar la gestión interna para centrarnos en la parte que nos llena

No sé hasta qué punto os abrió a un nuevo público. Os acaban de confirmar para el Vida, por ejemplo..
Alba: Seguramente profesionaliza un poco más la propuesta, aunque el espíritu es el mismo. Creo que cada vez se entiende mejor el proyecto como concierto, por más que defendamos como leit motivo todo eso de que ‘no sabemos cantar ni bailar pero que qué más da: somos hijas del siglo XXI’. A nivel de gestión lo hemos notado sobre todo en el tema giras: han ordenado la planificación de conciertos, y aunque en ocasiones se haga duro a la larga lo agradeces. Este fin de semana hemos hecho Valencia – Andorra, por ejemplo

¡Cómo gira es curiosa¡
Alba: Bueno, uno estaba ya cerrado previamente por nosotras y no queríamos perderlo…
Carla: A partir de ahora procuraremos que las giras sean más coherentes (risas). Al principio lo cerrábamos todo nosotras y alguna cosa bestia nos quedó, de eso que planificas un poco a lo loco. ¡Hicimos un Torremolinos – París y un Málaga – Bilbao!
Alba: Torremolinos – París es el nombre de peli ochentera así mala, ¿no? Tú a Torremolinos y yo a París

¿Se ha dado todo de un modo orgánico?
Alba: Seguramente sí. El proyecto tiene una demanda determinada y nos van llegando ofertas y oportunidades. Las cogemos porque creemos mucho en lo que hacemos

¿Recordáis un punto de inflexión que hiciese dispararse a Las Bistecs?
Carla: Creo que fue el lanzamiento del videoclip de HDA. Habíamos sacado el single y gustó y tal, pero sin llegar a la respuesta masiva que acabó teniendo después. No esperábamos nada, lo publicamos en Youtube y fueron las redes mismas las que lo viralizaron
Alba: Al poco nos vio Alaska y nos llevó a la tele. El punto audiovisual siempre nos ha llamado. Venimos de Bellas Artes y de Cine, y siempre nos ha gustado cuidar eso, aunque no había ninguna aspiración. De hecho el presupuesto fue bastante ridículo, pero lo trabajamos con mucha ilusión
Carla: Fue como el inicio de la vorágine, el que nos hizo ver que lo que había empezado como una broma podía llegar un poquito más allá.

Es un boom al que llegáis casi sin querer
Alba: Es que fue así. Tal cual
Carla: El concepto lo teníamos pensado, y contábamos con cuatro canciones, pero las aspiraciones eran bajas.

¿Dónde fue vuestro primer concierto?
Carla: En el Freedonia, pero el de antes de la reforma. No tenía mucho que ver con lo que es ahora
Alba: Era del mundo de la noche, pero de la noche de antes (risas)
Carla: Empezamos allí y para nosotras ya era, buf. Después nos presentamos a un concurso de travestis, al que llegamos a través de un amigo. Éramos las únicas chicas y quedamos segundas.
Alba: Nos dijeron que nos cambiará la vida y mira
Carla: Empezamos bastante punkis, sin serlo claro. Después pasamos por fiestas gays, y después la demanda misma de los Entrecots también ayudó. ¡Fueron los primeros en pedirnos CD’s!

¿Sale ahí la idea de ir preparando un disco?
Carla: Piensa que teníamos unos veinte minutos de repertorio como mucho, nos pasamos casi tres años con veinte minutos (risas)
Alba: Al final lanzamos el crowdfunding y la verdad es que superaron todas las expectativas. Hicimos vinilos, CD’s, camisetas. Todo ha ido para el proyecto, somos conscientes que ha habido un in crescendo pero queremos seguir sumando

La tranquilidad de la plaza se interrumpe con algunos ladridos, que saturan el audio de la grabación. Lo aprovechamos para hacer una pequeña pausa mientras sufro por el audio.

Yo en ese arranque, o sea evolución si preferís, veo similitudes con Los Ganglios. En el haber tenido en Internet un buen aliado, sobre todo
Carla: ¡Nos gustan mucho! Todo un halago que lo pienses. El año pasado los vimos dos veces
Alba: A mi me encantan. Además son unos artistas del Photoshop mal hecho, que es algo que me flipa
Carla: Buscamos una línea similar en cuanto a concepto. Seguramente nosotras seamos un poco más mamarrachas… Nos encanta el contraste que consiguen
Alba: El coger la cultura popular…
Carla: Siempre lo decimos: ¡muerte a la metáfora! Hay una saturación de metáforas, de andarse con rodeos… A nosotras nos gusta que el mensaje llegue a la gente, y aunque no nos consideramos intelectuales sí que nos gusta que haya un mensaje detrás, un complemento al personaje del más es más que tenemos en el escenario

En la manera de llegar al público también hay similitudes
Alba: Puede. Es posible que sintamos la música de un modo similar: como una plataforma de expresión de conceptos. Ellos lo hacen a su manera y nosotras a la nuestra.

¿Cómo trabajáis internamente?
Alba: Pues aunque nosotras seamos las caras visibles del proyecto hay más gente detrás. Está Adrià Gil, que es quien sabe cómo va la música. Vamos, que nosotras en el fondo no tenemos ni guarra (risas). También nos ayuda Guillem Coma en el apartado visual. Nos gusta mucho darle un empaque visual al proyecto: incorporar vídeos, cuidar el vestuario o el maquillaje… Todo eso complementa todo lo que decimos. Cuando la gente nos escucha en Spotify y después no ve en directo por primera vez se suele sorprender

Eso enlaza con vuestra formación. De hecho en casi todas las entrevistas os preguntan y os definen por lo que habéis estudiado.
Alba: Ella ha hecho cine y yo Bellas Artes

Hay grupos que no son conscientes de la importancia de todo ese complemento al empezar. O que simplemente no lo cuida.
Carla: Nosotras de hecho no somos ni un grupo. No nos vemos así. Nos encanta que nos traten como tal, y que nos pregunten por referencias y demás, pero no empezamos con esa idea. Empezó por lo que decía Alba: tener una plataforma  para expresar nuestra aversión a todo aquello que no nos gusta y reírnos sobre nosotras mismas. Supongo que al ponerle bases detrás ya trabajamos todo lo demás
Alba: Lo vemos como dos estados. Las bases y los conceptos que dejamos ir son dos cosas que pueden vivir separadamente. Podríamos estar haciendo monólogos por ejemplo, pero con las bases podemos conseguir que la gente baile.

El humor es importante, un baza más
Alba: En lo que decimos sí hay un punto de humor, pero detrás hay una crítica y un pensamiento: que la gente se plantee cosas.

¿Creéis que lo habéis conseguido? ¿Sentís que llega la crítica?
Alba: Pensamos que sí, aunque supongo que no es lo mismo que te llegue a las ocho de la tarde que a las tres de la mañana (risas
Carla: Llegar llega. Si tú dices “pepera atropellada, viejas glorias pasadas” estoy diciendo bastante claramente que las peperas son unas casposas, ¿no?. No escondemos el mensaje… la crítica queda muy visible, aunque se mezcle con humor. Hay más pinceladas explícitas que otra cosa

Quería volver al tema de Historia del Arte. El hecho de que fuese un éxito, ¿hizo varias vuestra hoja de ruta y centraros en el vídeo?
Alba: Como te decíamos, el proyecto siempre ha tenido una cierta alma artística, así que hemos tratado desde el principio de aprovechar todas las herramientas que nos hemos ido encontrando. Venimos del mundo audiovisual y toda esa parte ha sido un currazo
Carla: Hemos sido conscientes desde el principio que era una buena base. Tanto el vídeo como el vestuario, el maquillaje, la puesta de escena… tenía un punto teatral. En nuestro primer directo nos pusimos muchas capas, llevamos unas máscaras de bistecs… hubo mucho caos, pero estaba todo muy pensado

Fue un caos ordenado
Carla: Exacto. Es un poco eso: lo visual siempre ha sido primordial para nosotras, algo que se ha dado también por nuestra formación. El show siempre lo ha tenido, aunque en algunas ocasiones haya sido más chustero o cutre
Alba: Le tenemos cariño a todas las proyecciones. De hecho si estamos orgullosas de algo es de haber conseguido una marca de agua de cutrería bien hecha. No es fácil de conseguir
Carla: Y es algo hecho a posta. De lo obvio lo vulgar, o la falsa elegancia, como le quieras decir.

El feísmo ilustrado, que dicen en algunas reseñas.
Carla: Sí que es algo que va saliendo mucho, como lo de la Movida

Eso sí veo que se dice mucho, cuando no acabo de ver que sea exactamente así. ¿Os molesta que se aluda siempre a la Movida?
Carla: Si. De hecho si se compara lo que hacemos a la Movida o estamos haciendo algo mal, o no sé
Alba: ¡Periodismo vago!

Mmm, yo creo que es más lo segundo…
Carla: Es que es como decir: no ha pasado nada interesante en España en los últimos cuarenta años, que nuestra referencia tiene que ser esa
Alba: Está claro que algún paralelismo puede haber, ya sea de fondo o forma, pero creo que no corresponde del todo. Al final tanto Carla como yo tenemos feedbacks y referencias coetáneas: no podemos estar hablando todo el día de lo que se hacía hace cuarenta años
Carla: A mí me gusta lo que nos dijo una chica, que seguimos la línea del mamarrachismo.
Alba: Ahí sí hay un background (risas)
Carla: Nos esforzamos para que sea algo que se hable del ahora, de nuestro contexto y de lo que pasa ahora. Hablamos de Internet, de los euros, del fuera monarquía, de los selfies…

¿Puede que sea más por lo visual?
Alba: Por el más es más del vestuario. Y por la actitud sobre el escenario. Hacemos un personaje-hipérbole de la realidad, pero no somos nosotras.
Carla: Son parodias sobre todo

De cara al promotor que os contacta, ¿os cuesta que os tomen en serio?
Alba: El promotor parte de algo claro, sabe cuantas personas puedes llevar. Cómo ya hemos hecho una serie de conciertos con buen aforo de público, con gente que se lo pasa bien y que corea las canciones eso queda fuera del foco de debate: más o menos sabemos hasta donde podemos llegar. A partir de ahí nos centramos más en si la propuesta nos apetece o nos motiva, en si encajamos…

De cara a ellos no se confunde el personaje con la realidad
Carla: Por suerte no: suelen entender que una cosa es el personaje que creas para el show y otra la realidad, que hay profesionalidad y ganas de hacer las cosas bien. No vamos a negociar con el personaje a cuestas, que puede que sea el error que cometen algunos. Hemos luchado mucho por que quede separado
Alba: No somos Dalí, vivimos fuera del personaje (risas). Cuando entramos por la puerta para las pruebas de sonido estamos tranquilitas, es luego que nos encarrrrnamos.

El cambio viene con el vestuario
Alba: Allí ya del todo
Carla: Es un poco lo del feísmo. Yo a veces me lo he preguntado: ¿por qué tiramos hacia allí? Supongo que al final el feísmo te da un rango muy amplio de vomitar lo que quieres expresar. Has cambiando tanto, y te has permitido extenderte tanto que al final todo vale. Es como otro rango
Alba: Lo acotado como estético ya tiene un parámetro muy pequeño, muy limitado. Lo feo y lo excesivo es mucho más amplio, y habla de lo que vivimos. Está como cada vez más de moda, y las normativas estéticas están en constante movimiento.
Carla: ¿Tú crees? Yo veo un poco lo contrario, que son las cosas bonitas las que están de moda
Alba: Depende del entorno en el que te muevas. En nuestro contexto yo juraría que no. Al final yo creo que todo lo del electrodisgusting funciona más por la coherencia interna que tiene que por otra cosa. Lo feo es feo de un modo X, pero no es solo un discurso: está todo el soporte paralelo que acompaña la puesta en escena. Puedes ir tomando partículas: escuchas la canción a solas y piensas una cosa, ves el vídeo y ves otra. La visión completa la tienes en el directo, donde además se combina con el ocio. Al fin y al cabo la gente lo que quiere es pasárselo bien. Cuando vas a un concierto buscas desmadrarte y pasártelo bien

¿Varía el contexto según donde se haga el concierto? Pasáis de la fiesta de travestis que comentabáis antes Al Vida
Carla: ¡Con Devendra Banhart! Se va a desmayar cuando nos vea
Alba: Le diremos que sorry y ya está (risas)
Carla: Enlaza con lo de las fases. Con el disco nos hemos planteado hacía donde vamos a ir. Queríamos volver a la base más artie y… ostras, perdona

Al caos de los ladridos se suma el llanto de un niño, que termina de poner a prueba la grabadora. A medida que el nivel sube no podemos evitar reírnos. Es la última entrevista de su ronda promocional del día y cualquier excusa es buena para salirse de las estructuras clásicas de las entrevistas. 

¡Qué bien iría una app que aisle sonido!
Alba: Ya verás cuando transcribas, lo contento que estarás con la terracita.
Carla: Me he perdido, ¿por donde iba? Ah si… bueno nada, que estábamos en un momento que nos interesaba alternar diferentes tipos de escenarios. Ir a conciertos grandes es importante, por el contexto que comentas y porque al final un sello como El Segell también se fija en esas cosas, pero no queríamos perder el tener la opción de escoger, e ir a propuestas pequeñitas si nos encajan y nos sentimos cómodas. En Andorra hemos estado en un festival de cine, hace poco en una movida más artie de bajo presupuesto… son cosas que nos siguen interesando, y que queremos seguir haciendo.
Alba: Nos lo pasamos bien en todos lados, si no no iríamos, pero esos sitios más pequeños o arties son particularmente especiales, porque venimos de ahí.

¿Y de los festivales que podéis contarme?
Carla: Pues en un año te lo diremos, porque es algo nuevo para nosotras. Nos gusta mucho poder romper esas pequeñas fronteras, que al final tampoco somos tanta cosa (risas). Hablando ya en serio, si podemos ir a un festival con nuestra propuesta, de la que siempre se ha dicho que es la antimúsica, es algo que nos emociona. De alguna manera refleja nuevas maneras de entender el proyecto.
Alba: La gracia de todo esto es seguir aprendiendo
Carla: Oye luego para transcribir esto te vas a pasar un rato, ¿no?

Se va a poner complicada la cosa, sí… Por cierto, todo esto del electrodisgusting al final no deja de ser algo que habéis creado vosotras.
Alba: Claro, hay que aprovechar que crear es gratis.

¿Tenéis miedo que al final se coma a la idea?
Carla: No creo que pases, porque al final es la idea en sí. Es lo que hacemos.
Alba: Una vez un entrecot muy emocionado nos dijo que habíamos creado una nueva corriente artística. Es muy guay que alguien, aunque solo sea una persona, llegue a pensar eso, porque era un poco la ambición original. Al empezar no esperábamos llegar a mucha gente, llenar un Apolo ni entraba en nuestras previsiones. Nos resulta muy guay que se vea esa corriente artística.
Carla: Es la broma de siempre, pero una broma seria. Disgusting te remite a algo desagradable. Es música hecha para molestar, con un mensaje social. Queríamos molestar. Es la broma del “que mal gusto tenéis por molestarnos”.

Una última tanda de ladridos de perro para encarar la recta final de la entrevista. El regidor que nunca tuvimos.

Carla: Osti es el día de los perros hoy
Alba: Perro y niños
Carla: Qué bien, ¿eh? Las dos cosas que más nos gustan (Risas)

Lo decía un poco por lo del periodismo vago que comentabáis, si hay el riesgo de que todo se limite a la etiqueta. ¿Cuál es la pregunta que más os repiten?
Carla: Lo primero que nos suelen preguntar es sobre Alaska.
Alba: No siempre, pero muchas veces
Carla: Es algo que entendemos. Proyectamos un poco eso, al final.

Lo que sí que veo, más después de la entrevista, es que estáis muy comprometidas con la idea que tenéis. Y eso es algo bueno
Alba: Al final de siete días de la semana estamos juntas cinco. Hay mucho trabajo detrás.
Carla: Yo empiezo a entender porque se tarda tanto en sacar disco… (risas)

Ahora que hablábamos de Alaska, ¿la tele os crea nuevo público?
Carla: Más que público nuevo nuevos haters. El otro día estuvimos en el Leit Motiv de Andreu Buenafuente y no veas. Toda España nos odia, que es un poco el objetivo (risas)
Alba: Sorprende más ganar un seguidor que un detractor (risas)
Carla: Ahora que dices lo del público nuevo yo cuando vi por primera vez que estábamos llegando a otro público fue en Apolo. Nuestros amigos nos comentaron que habían heavis, travestis, gente mayor, gente menor… nos hizo mucha ilusión, es como no te encasillas en un único público. Tenemos más de lo que pensábamos que tendríamos, así que esos nuevos espacios son bienvenidos
Alba: La tele al final es una exposición del mass media. Sí que llegas a un público menos específico, pero que le guste o no es cosa suya. Se dan ciclos de nuevo público, de gente que te cuestiona o te crítica…
Carla: El hábitat natural seguirá siendo el escenario. En la tele puedo entender las críticas: la canción llega sin contexto, se da un poco el fenómeno Eurovisión.
Alba. Para conocernos es mejor que vengas al concierto. A ver si te vienes

Ei, que yo ya os he visto. Estuve en ese concierto del Apolo
Alba: ¿Y qué, te gustó?

Sí, pero fui ya ganado de entrada. La primera vez que os escuché fue en Ultra-Local Records, que Raül me enseñó un vídeo
Alba: Ah, muy bien. Raül Chamorro, de la canción de Los Ganglios.

Eso es. Inspirada en un hecho real, además… Va, para no acabar con los haters. ¿Al revés también os pasa? Llegar a gente nueve por las letras, por ejemplo. Pienso sobre todo en la canción de Historia del Arte
Alba: Ha sido el himno en muchas facultades. Nos llegó de Salamanca incluso
Carla: Al final es una prueba de que la masa es crítica. No es que seamos un grupo reivindicativo pero que guste es que se sienten identificados, o que sienten que conecta con su manera de ver el mundo.  Lo valoramos mucho
Alba: Es la que más hace vibrar a la gente. Caminante también, en parte porque la introducimos mucho. Las que consideramos más potentes jugamos con eso, la gente acaba baliando.
Carla: Que en el mundo artístico encuentres gente que conecta es muy bonito. Es un punto casi raro llegar ahí. La gente al final lo ha entendido y se lo pasa bien. Al final es eso: que se lo pasen bien. Somos las primeras que nos hemos muerto de la risa grabando o ensayando. Nos lo hemos pasado muy bien creando Las Bistecs, y nos hemos encontrado grabando en un estudio profesional y reírnos por el hecho de no tener ni puta idea de nada pero estamos aquí. Esperamos mantener esta vibración.

Ya acabo, ahora sí que sí. Sois seguramente uno de los grupos que por aquí mejor ha aprovechado todo esto de las redes. Es curioso que de ahí paséis al físico: el componente promo que suele tener un material físico es algo que vosotras no necesitáis.
Carla: Como Bistecs valoramos mucho el haber salido de Internet. Nos pone en contexto y representa qué somos y de qué habla esta generación. Al final es el público el que escucha qué quiere escuchar, no hay un intermediario que diga tú molas o tú no
Alba: Y que somos coetáneas. Lo que decimos tiene un sentido dentro del contexto del que sale. Siempre hemos llevado nuestras redes sociales y lo seguiremos haciendo, porque nos sirven para conectar con el público: sabemos de primera mano que es lo que queremos decir y cómo lo queremos decir.
Carla: El físico lo valoramos, sobre todo porque viene de una petición expresa del público. Artísticamente también es como acabar un trabajo y entregarlo. Y en el proceso aprendimos mucho:  Alba diseñó la portada, hubo un proceso artístico detrás que nos llevó a probar otros registros. Y a parte nos abre a ese abanico de festivales, que a veces parece que sin disco no puedes ir. De todas formas, sobre todo sobre todo, nos quedamos con que fue un proceso bonito.

Escucha Oferta de Las Bistecs en Spotify:

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