L'Alternativa - 23è Festival de Cinema Independent de Barcelona
Entrevistas

Los Juegos Mediterráneos de Gabriel y Vencerás

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Hablar de la gente de Hermanos Segundos es sinónimo obligado de Gabriel y Vencerás. Es, al fin y al cabo, el sello con el que editan las novedades que la formación afincada en Barcelona edita desde su trabajo anterior, y estos días andan algo liados por la salida reciente de Juegos Meditarráneos y el próximo lanzamiento de Señalada, aventura en solitario de su batería Jorge P. Zaera.

Volviendo a Gabriel y Vencerás, su nuevo trabajo sintetiza algunas de las constantes vitales del grupo, incorporando homenajes evidentes (Jaijau recoge el guiño de Las Ruinas en su penúltimo disco y subraya el idilio entre el colectivo del Poble Nou y varias bandas de la escena barcelonesa) y colaboraciones destacadas, como la que firma Laura Antolín de Doble Pletina en Camaleón. Su nuevo trabajo cuenta con producción de Carasueño y retoma el discurso apuntado en San Felices, primer disco editado desde el colectivo Hermanos Segundos, tercero en la discografía del grupo tras su bautismo con Ácido Niño (Gran Derby Records, 2012).

TEXTO: R. IZQUIERDO | FOTOGRAFÍA: HERMANOS SEGUNDOS

‘Viaje fantástico por carreteras secundarias del Mediterráneo’. ¿Cuánto toma de vosotros? ¿Os consideráis un grupo autobiográfico?
Sí. Las letras siempre tratan de experiencias personales o de gente cercana, que después relatamos de una forma u otra, unas veces más fantástica, otras realista. De todas formas, nuestro círculo cercano acaba siempre reconociéndose en las canciones. El hecho de llamar al disco así es un homenaje al lugar en el que vivimos desde hace muchos años.

Siguiendo un poco con eso, en las notas habláis de once historias que narran desventuras propias y ajenas, siempre en torno a lo cotidiano. ¿Os consideráis una banda costumbrista? ¿Cómo lleváis el proceso creativo?
Sí, estamos muy acostumbrados a nosotros mismos e intentamos reflejar nuestra vida en las canciones. El proceso creativo soy yo, Jorge, en casa, donde compongo las letras y las canciones con la guitarra y el ordenador, y luego las arreglamos entre todos como buenamente podemos.

Algo que seguramente os están preguntando en todas las entrevistas: en Jaijau alargáis el guiño de Las Ruinas a toda la escena que transcurre en el Poble Nou. ¿Qué podéis contarnos de esta canción?
Las canciones tratan sobre lo que nos rodea y algo fundamental para nosotros es Hi Jauh, el auténtico paraíso. Surgió de manera natural, igual que el resto de letras.

El disco de Señalada, que también editáis, lo produjo Eloy de Gúdar e Hibernales allí mismo. ¿Cómo se ha gestado este proyecto paralelo?
Pedro aprendió a tocar la guitarra hace relativamente poco, unos tres o cuatro años, pero siempre ha tenido gran virtud para la melodía. Durante los últimos meses, reunió unas cuantas canciones increíbles que decidió grabar en Hi Jauh con Eloy para que luego las mezclara Carasueño. El resultado es maravilloso. Si no lo hubiéramos editado, la solución habría sido que el disco quedara en el cajón, y eso no podía ser porque es espléndido. Ahora le estoy animando para que organice un grupo estable y pueda tocar en directo. Tenemos que hacer fuerza entre todos para que lo consiga.

¿Barajáis más ediciones para un futuro medio lejano?
Si hay canciones tan brillantes en el futuro como las de Señalada, por supuesto que las querremos editar. De hecho, Hermanos Segundos surgió con esa intención, pero hasta el momento no me había emocionado nada tanto como Pedro.

Habéis tocado unas cuantas veces en Hi-Jauh. ¿Recordáis vuestro primer concierto allí como público?
Si he de ser sincero, no lo recuerdo, pero seguro que fue memorable, como todas las tardes de Hi Jauh.

La producción recae en Carasueño. ¿Qué novedades encontramos respecto a San Felices?
Una producción más elaborada, mejores arreglos (samples, cajas de ritmos, sintes), voces más cuidadas… Las canciones también creo que son mejores: hay más variedad.

Con vuestro disco anterior estrenastéis el sello Hermanos Segundos, una apuesta muy marcada por la autogestión. ¿Qué habéis aprendido más desde la implantación del sello?
Todo cuesta mucho esfuerzo, llegamos hasta donde podemos y se cometen muchos errores. Pero, por otro lado, tener libertad de decisión sobre lo que haces es muy de agradecer. Creo que para nosotros es la mejor opción posible a día de hoy.

En la Mondo, y creo que en el Hip Hip Ultra, saltó la referencia del Niño Gusano. ¿Qué escuchabáis cuando empezasteis a componer? ¿Algún concierto os marco lo suficiente como para decidir: “voy a ser músico”?
La verdad es que no recuerdo ningún concierto en concreto, pero sí empezar a ver grupos con 13 años y fliparlo en colorines. También empezamos a ir a un bar en Zaragoza que se llamaba El Fantasma de los Ojos Azules, donde trabajaban Sergio y Andrés, de El Niño Gusano. Ese lugar fue nuestra educación musical, donde conocimos a todos los grupos que hoy son nuestros favoritos y a gente fundamental en nuestro desarrollo vital. Supongo que todo eso influyó definitivamente en dedicarnos a esto.

Creo que uno de vuestros grandes méritos es que habéis ideado un imaginario reconocible. ¿Qué os gusta abarcar en vuestras letras?
Cualquier aspecto con el que identificarnos, desde un suceso que leemos en la prensa, una historia de un amigo, una experiencia personal que te cambia la vida, una mirada descriptiva del horizonte. Lo que sea.

Sois tres músicos de Zaragoza y uno de Burgos. ¿Cómo y cuándo os conocéis?
Pedro, Juan y yo nos conocíamos de Zaragoza, fuimos al mismo colegio, aunque a cursos distintos, pero fue en El Fantasma donde estrechamos lazos definitivamente. Años después, por devenires de la vida, tras varios tumbos, nos encontramos los tres viviendo en Barcelona. Tito era amigo de un amigo y nos dijo que tocaba el bajo. En realidad era mentira, pero al final seguimos creyéndolo.

¿Qué podéis contarme de la portada? ¡Me recuerda a los juegos del Spectrum!
La moto es de Javi Davidson, que regentaba los locales donde ensayábamos en Bellvitge. Parte de la imagen, en ese caso, es real, porque un día nos subimos en ella y nos hicimos una foto. Vimos que la idea tenía tanta fuerza que le pedimos a Javier Aquilué, uno de nuestros ilustradores favoritos, que se encargara del arte. Le dimos libertad total, la única condición era aparecer en la moto. Aquilué es un genio.

Una curiosidad para acabar: contaba el amigo Songhunter que en la entrevista para su programa enviasteis a la prima del bajista. ¿Quién nos está respondiendo aquí?
Internet.

Voy acabando, ahora sí. Con el disco anterior girasteis por Japón. ¿Qué recorrido os gustaría darle a Juegos Mediterráneos?
Por pensar a lo grande, Suramérica sería un sueño, la verdad.

Escucha Juegos Mediterráneos en Bandcamp:

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