L'Alternativa - 23è Festival de Cinema Independent de Barcelona
Perfiles

El legado de Glass Eye

Glass_Eye

Hace algunas semanas hablábamos de Daniel Johnston, aprovechando su emisión por el Filmin Music Festival, y dentro de poco volveremos a hacerlo a raíz de algunas de las actividades programadas para pasado el verano con el fin de seguir reivindicando la música de uno de los grandes reyes del anti-folk, de visita hace algunos meses. Por ART VANDELAY

  • Recuperamos algunos de los videoclips de Glass Eyes, banda importante en la escena de Autin en los años 80, capital para la consolidación de la música de Daniel Johnston
  • Johnston dio su primer concierto abriendo en Austin para Glass Eyes, manteniendo una intensa amistad con su líder, Kathy McCarty
  • La cantante de Glass Eye publico un LP de covers con algunos de los mejores temas de Daniel Johnston al poco de la disolución de la banda

Hoy hablamos de Glass Eyes, banda con la que de alguna manera siempre estuvo ligado Daniel Johnston, gracias a la presencia de su amiga -hablaríamos de musa, de no ser por la presencia de Laurie Allen, amor platónico a quien dedicó buena parte de sus temas- Kathleen McCarty. En activo de 1983 a 1993, Glass Eyes logró un gran reconocimiento en Austin, Texas, donde brillaron como una de las bandas más sorprendentes de la zona.

El grupo volvió a ser noticia en 2006, cuando la banda editó uno de sus álbumes perdidos, el entonces recuperado Every Woman’s Fantasy. Para entonces, McCarty ya había destacado puntualmente en solitario, lanzando un LP de covers con algunos de los temas más significativos de Johnston, publicación realizada con la banda ya disuelta debido a diferentes enfrentamientos personales entre algunos de sus integrantes.

Pero volvamos a los orígenes y retrocedamos a 1983, cuando la banda empieza a destacar en los circuitos locales de Austin gracias un estilo muy personal que logró sintonizar con una audiencia que supo aprecias las características propias de la banda, tanto como cuando autoeditó sus primeros trabajos como cuando fichó por Wrestler primero y Bar/None Records después, una aventura que les llevaría a sacar 4 LP’s y dos EP’s, antes del trabajo final, aparecido 13 años después de su disolución, ya con Glass Eye Records.

El grupo editó en 1985 su primer trabajo. Lo hizo bajo el formato de autoedición con el single Marlo, preludio al LP que publicarían con Wreslter un año después, el seminal Huge. Bent My Nature, editado en 1988 llegaría ya con el sello con el que continuarían hasta el final, siendo Bar/None Records responsable de Time For a Change y Hello Young Lovers.

Convertidos en una pequeña leyenda de Austin, el universo de Glass Eye pronto se aproximaría al de Daniel Johnston, tal y como cuenta estupendamente el documental The Devil & Daniel Johnston, en el que se cuenta la relación de amistad  que el rey del antifolk mantuvo desde sus orígenes con McCarty. La primera actuación en directo de Johnston, de hecho, se produjo abriendo un concierto de Glass Eyes, primer episodio de una serie de coincidencias expuestas de manera loable en el film documental, destacando sobre todo aquel episodio en el que un primerizo Johnston le hizo llegar una maqueta del primigenio Hi, How Are You a McCarty, quien le mintió en primera instancia asegurándole que había escuchado el cassette doméstico cuando no lo había hecho, quedando gratamente sorprendida en su escucha final.

La banda tuvo diferentes variaciones en su formación desde su creación a principios de los 80, y los cuatro integrantes originales sólo permanecieron unidos hasta la publicación del primer LP. Así, en Huge pudimos escuchar juntos a Kathy McCarty, Brian Beattie, Scott Mercus y Stella Weir, incorporándose a su salida Sheri Lane y Dave Cameron, si bien ambos volverían al grupo en 1989.

McCarty no era una recién llegada cuando se fundó Glass Eye, ya que anteriormente había formado parte de Buffalo Gals -formación femenina de Austin- y mantuvo de hecho su carrera en solitario tras la disolución de la banda, publicando el mencionado recopilatorio de temas con Daniel Johnston al poco de su salida del grupo. Tal y como ella misma explicaría en el documental, aquella experiencia fue la mejor valorada por crítica y público de las llevadas a cabo por ella a nivel profesional, una pequeña gran alegría que hico de Dead Dog’s Eyeball una pieza prácticamente de culto y que dio paso a otras obras publicadas en solitario, como el Another Day In The Sun que editaría en 2005.

Con diferentes proyectos en solitario, los miembros originales de la banda se reencontraron en 2006 para recuperar Every Woman’s Fantasy, publicación que les sirvió para volver a los escenarios en una breve gira que incluyó su paso por el SXSW, bonito epílogo para un grupo capital en los años 80 cuyo legado sigue ahí, preso para ser reivindicado.

Cover de ead Dog’s Eyeball

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