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[Cine] Moneyball: Rompiendo Las Reglas

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Moneyball: Rompiendo las reglas no lo tenía nada fácil para lograr un mínimo cuajo en Europa. El beisbol resulta por estos lares una materia tan ignota como indigesta, y sólo la sabia presencia de Aaron Sorkin al frente del guión podía lograr lo impensable: hacer que la historia de los Athletics de Oakland nos resulte conmovedora. El guión del responsable de West Wing (y La Red Social, hacer interesante el proceso de gestación de Facebook también tiene su miga) y la impecable actuación de Brad Pitt elevan considerablemente el interés de un film que se acerca al deporte de primer nivel con la nostalgia del que sabe que ya nada será igual en las grandes ligas. Por ART VANDELAY.

  • El film está inspirado en un libro original de Michael Lewis, adquirido por Sony Pictures en 2004 a través de la productora ejectuviva Amy Pascal.
  • Pascal fue clave para que Aaron Sorkin reescribiera el libreto, ya que ambos colaboraron juntos en La Red Social, film con el que el creador de The West Wing se llevó el Óscar al Mejor Guión Adaptado.

Ficha Técnica: Moneyball, 2011
Dirección: Benett Miller. Guión: Aaron Sorkin, Steve Zaillian 
Intérpretes
: Brad Pitt, Jonah Hill, Phillip Seymour Hoffman, Robin Wright, Chris Patt, Reed Thompson.
Fecha de estreno: 03/02/2012

Y es que Moneyball habla de beisbol pero podría hacerlo de casi cualquier deporte en casi cualquier país en realidad. La trama nos sitúa a principios de la década pasada en Oakland, California. El modesto equipo local aspira a lograr grandes resultados en los play-offs de la Major League pero los poderosos Yankees se cruzan en su camino y dejan al equipo al borde de la gloria, ahogado en la orilla. Tras consumare la eliminación, su manager Billy Jeane, una exjoven promesa que no llegó a triunfar como jugador y que ahora realiza las veces de Manager General de los Athletics, debe enfrentarse al problema de todos los años, que no es otro que la marcha de sus jugadores insignia a equipos con mayor presupuesto y pedigrí en la competición.

En una reveladora charla con el propietario del equipo, éste le espeta que de ninguna manera se subirá el presupuesto para reforzar al bloque, así que Jeane deberá lidiar con números de guerrilla para tratar de mantener los buenos resultados obtenidos por el equipo en los cursos anteriores y lograr ganar “el último partido“, aquel que separa a los buenos equipos de las formaciones llamadas a trascender.

Beane y Brand , dos revolucionarios en acción // Moneyball

Dispuesto a revolucionar las reglas del juego -“el sistema es injusto, competimos ante equipos de presupuestos insultantes“, le espeta al dueño de su franquicia- Beane recurre a Peter Brand (Jonah Hill), un pequeño genio licenciado en Económicas por la Universidad de Yale con conocimientos sobre beisbol por encima de la media, con el que trabajará un revolucionario mecanismo centrado en el estudio permenorizado de la estadística de cada jugador para decidir su valía real en el mercado.

Los nuevos mecanismos de trabajo del tándem Beane/Brand se topan de bruces con las viejas y solidificadas estructuras de la institución -sobre todo con su entrenador, interpretado por el siempre eficiente Philip Seymour Hoffman y por el gabinete de asesores que hasta entonces había arropado a Beane- así como  con la dinámica misma de la competición. Pero la persistencia de ambos irá más allá de una primera y negativa racha de resultados hasta el punto de desafiar a la propia Historia de la competición.

Más allá de las reglas específicas del beisbol, cuyo mecanismo escapa a los modestos conocimientos de un servidor, lo que Sorkin y Miller se cuestionan, lo que Beane se cuestionó en su momento, es el sistema económico y regulador de un campeonato en el que los poderosos lo son cada vez más y los peces pequeños del océano de las grandes ligas se ven abocados a una complicada lucha por la supervivencia que deja a franquicias como los Athletics de Oakland como meras comparas

La autoria de Sorkin
Moneyball es lo que es, y de eso no hay ninguna duda, gracias al saber hacer de Aaron Sorkin al frente del libreto. El prestigioso guionista reescribió el libreto original de otro peso pesado como Steven Zaillian y transformó la idea original de Steven Soderbergh de realizar una comedia sin estrellas en el sólido drama deportivo alzado con la portentosa actuación de Brad Pitt, que cierra así un año redondo al sumar a esta su presencia en El Árbol de la Vida.

Con el libreto tamizado ya por la escritura de Sorkin, Bennet Miller se encargó de dirigir la trama, resuelta finalmente como una mirada melancólica al mundo del deporte y a los diferentes cambios que ha sufrido en su organización profesional. Y el mérito de Sorkin a la hora de evitar que el magma de estadísticas con los que Brand y Beane alzan su revolución es enorme. Centrándose en los personajes -algo a lo que Brad Pitt responde con una solvencia fuera de toda duda, regalando una actuación prodigiosa y sin artificios-, Sorkin le brinda a Miller el triunfo en bandeja de plata para que el director de Truman Capote termine de facturar un filme que sobrevuela mucho más allá de lo que su trama podría ofrecer de entrada.

Vincular el nuevo filme escrito con Aaron Sorkin con su última obra es algo que de entrada resulta sencillo dado los muchos puntos en común que unen a ambas películas. Tanto La Red Social como Moneyball habla acerca de dos personajes solitarios que, partiendo de una idea en la que dipositan una total y absoluta fe ciega, desafían a las altas esferas y a los tótems de sus respectivas disciplinas -y es el modo en el que Sorkin nos acerca  a la pericia vital del personaje interpretado por Brad Pitt el camino a través del cual nos apartamos del drama deportivo arquetípico para caer en un film de personajes con mucho más fondo de lo que podríamos imaginar de entrada.

Jonah Hill, una de las sorpresas más agradables del filme // Moneyball

Jonah Hill Super Star
Una mirada simple a los títulos de crédito podría llevarnos al error al quedarnos sólo con los nombres de Aaron Sorkin y Brad Pitt. Lo sería por la prodigiosa interpretación de Jonah Hill, el factor sorpresa de un film que tiene en el normalmente cómico intérprete de Supersalidos una de sus granes revelaciones. Habituado a papeles de menor enjundia, Hill está notable como Brand, uno de los pocos personajes ficticios de la trama, inspirado en otros reales que asesoraron a Beane en su titánica empresa de revolucionar el anquilosado mundo del beisbol partiendo de su misma base. Hasta la fecha, lo más cercano al drama en Hill era el amargo papel que representó en la comedia negra Cyrus, por lo que papel supone toda una revelación aún guardándose para sí algunos de los mejores momentos cómicos del film, establecidos en la peculiar relación que establecen los dos hacedores de la mayor revolución del deporte USA de los últimos años.

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