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Chelsea Wolfe, regreso en otoño y en acústico

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Hablar de Chelsea Wolfe es hacerlo de una de las voces más particulares de California, una artista de gran impronta personal que ha logrado trufar su propio camino con una música muy reconocible que evita comparaciones hasta erigirse en una solista de estilo inconfundible, sostenida hasta la fecha por dos trabajos de autor del que conviene destacar sobre todo el segundo, su excelso Apocalipsis. Repasamos su carrera apenas unas semanas después de la grabación de su sesión en Glassroom Sargen House, punto de partida para su nuevo trabajo en acústico. Por RUBÉN IZQUIERDO

  • Familiarizada con la música desde niña, 2009 supone un punto de inflexión en su carrera, cuando se marcha de gira con un grupo artístico nómada tocando en recintos de diferente calado
  • Desde entonces ha tejido un discurso propio, apoyado en el doom folk y envolviendo su música de sonidos densos de gran intensidad musical
  • Su próximo trabajo, ya grabado, nos la acerca en su vertiente más intimista

Natural de California, Chelsea Wolfe siempre ha sido una autora de carácter, alguien que ha forjado su música con un sonido muy particular, de gran impronta personal. Su música, densa y oscura, gana su espacio vital entre melodías absorbentes. A Chelsea Wolfe no cuesta imaginársela como en su videoclip Mer, uno de los mejores temas de su discografía, en los que aparece, hierática, envuelta de negro al compás de su música.

El suyo es un folk eléctrico de capas oscuras (en su bandcamp se autodefine al asunto, con acierto, como doom folk), definido desde su discográfica con precisión casi quirúrgica: a ese doom folk suyo hay que añadirle un tinte de tonalidades oscuras con un blues profundo y envolvente, arraigado en el alma, tan penetrante como el Dooms aquí publicado.

De discurso penetrante, la letra y música de Chelsea Wolfe no admite medias tintas: para disfrutarla hay que aceptar las bases del juego que plantea y dejarse someter por una nostalgia arrebatadora, la de la California, oscura como ella, de Mulholland Dr.

A pesar de que Wolfe empezó a estudiar música de niña –desde los 9 años practicaba en el estudio de su padre, llevando a cabo covers de distinto tipo y arriesgándose en ocasiones a realizar alguna que otra canción original- nuestra protagonista tardó en dar a conocer su obra al público, hasta que en 2009 empezó a girar. Tratándose de ella, cabía esperar algo especial. Y así fue.

Lo especial llegó en forma de curiosa gira artística, formando parte de un grupo de un colectivo nómada que tocaban en iglesia y espacios abandonados, como antiguos recintos nucleares, forjándose una personalidad artística muy diferente a la mantenida hasta entonces, que ya no abandonaría más. Si Chelsea Wolfe se ha convertido en la fascinante artista que es hoy, 2009 tiene que ver mucho con ello.

Wolf se embarcó en 2009 en un tour artístico con un variado colectivo nómada por el que giró por iglesas y antiguos emplazamientos nucleares, perfilando la sonada personalidad musical de la que hace gala ahora

Chelsea Wolfe, vista por Charley Bagcal // chelseawolfe.net

A partir de entonces, el despegue. Grabó varios temas hasta editar The Grime & The Glow en 2010, un trabajo seminal con el que empezó a construir una carrera de culto a la que dio continuidad con Ἀποκάλυψις (Apocalipsis), disco que grabó instalada ya en Los Angeles.

El definitivo salto al primer plano mediático de la escena más intelectual estadounidense le llegaría ese mismo año, cuando el artista Richard Phillips usó una canción suya, Moses, para una (breve) película artística protagonizada por Sasha Grey, exhibida enla Bienale de Venecia de 2011. El corto protagonizado por Grey logró buenas críticas y surgieron los reconocimientos, siendo destacada su música por medios como The Guardian o Nylon.

En un nuevo paso adelante dentro de su música, Wolfe ha sido noticia este verano por la grabación de un nuevo acústico para las sesiones Glassroom Sargen House, llevada a cabo con Esdras Buchla a la viola, Andrea Calderón al violín y Ben Chisholm a la guitarra. El proyecto forma parte del álbum en acústico que publicará en otoño de 2012.

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